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La primera habanera descubierta

El amor en el baile

.Con este título se publicó lo que los musicólogos e investigadores han reconocido como la primera habanera escrita. Apareció en el periódico literario habanero La Prensa, un 13 de noviembre de 1842. Los versos, expresamente creados para cantarlos en una contradanza por primera vez, dicen así:

Yo soy niña, soy bonita
Y el pesar no conocí;
Yo soy niña, soy bonita,
Y el pesar no conocí.
Pero anoche, ¡ay mamita!,
Yo no se lo que sentí.
Mi corazón latió así...
¡Ay!, yo creo se agita
Porque el amor entró en mi.
Mamita, sí, mamita, sí.
No lo dudes, él palpita
Porque el amor entró en mi.
Mamita, sí, mamita, sí.
No lo dudes, él palpita
Porque el amor entró en mi.
Porque el amor entró en mi.


En el periódico se habla de que fueron creados y cantados al compás de la música en 1841, unos meses antes de darse a conocer la noticia. Pero lo más importante que sucedió ese día, en uno de los salones del café La Lonja situado en la calle O´Reilly y a un costado del Palacio de los Capitanes Generales, fue el éxito que tuvo aquel experimento. Es muy probable que aquel acontecimiento hubiera sido concebido de esa manera. No sin antes pensar y estar casi seguros que, dado el tiempo que requieren las asimilaciones y aportes culturales en fundirse, desde un tiempo atrás, en los bailes públicos(1) que proliferaban en la ciudad desde hacía medio siglo, se hubiera experimentado el mejunje de canto y baile a la misma vez.

Del éxito del proyecto nos sigue contando La Prensa el 17 de febrero de 1843, a raíz del anuncio de un sarao(2):


...los coristas de ambos sexos de la compañía italiana cantarán walses, danzas y rigodones, con versos a propósito, al compás de la orquesta, y entre tanto los concurrentes bailarán...

Trio Matamoros -- Mariposita de Primavera (Habanera) (VintageMusic.es)

Zoila Lapique, tenaz investigadora y escritora cubana que ha dedicado toda una vida a develar la memoria musical de la isla, nos cuenta:

"Esta canción significa mucho para la historia de la música cubana, pues puede considerarse una de las primeras piezas del género habanera, a pesar de su ligero parecido a un cuplé español, ya que muestra las características células A y C, siempre presentes en la habanera. Es la primera pieza hallada escrita para voz y piano que en su acompañamiento rítmico presenta el esquema llamado tango, cuyo uso estuvo reservado a la mayoría de las contradanzas del país, denominadas, por apócope, danzas habaneras. La contradanza alberga en su estructura sonora una rumbosa figuración rítmica: corchea con puntillo, semicorchea, dos corcheas, conocida como esquema de habanera. Nosotros preferimos llamarle célula A o célula tango(3) y siguió imperando en ambos géneros, aún después de rebasar los límites nacionales y ganar fama universal la habanera".

Un año más tarde, en 1844, se editó en París el libro L’Isle de Cuba, del periodista francés Jean Baptiste Rosemond de Beauvallon. Entre muchos halagos a la música habanera, en la página 138 nos dice:

"Los aires de la danza están están plenos de frescor y originalidad; pero erizados de síncopas y de medidas a contratiempo que para quienes lo ejecutan son de una dificultad inaudita. El célebre violonchelista Bohrer(...)me ha confesado haber ensayado inútilmente para descifrar una parte del contrabajo ejecutado todas las noches en la habanera por un negro que no conocía una sola nota".



La bella cubana. "Fantasía de aires cubanos. José White, 1860. 

Esto habla del éxito habanero de la habanera en tan poco tiempo. Hasta músicos extranjeros de paso por Cuba tocaron en los perennes bailes preparados por todos los segmentos sociales, tanto en La Habana como en el interior. Y mucho más encierran las palabras del viajero y periodista francés: el reconocimiento esporádico, a pesar del profundo racismo imperante, del aporte africano a la cultura universal.

Tal parece que, tras varios siglos drenando su cultura en situaciones agrestes, cargadas de violencia y de un desarraigo feroz, se va reconociendo el aporte esencial de lo afroamericano a un continente diversamente mestizo como lo es América. 

En ello descansa el superobjetivo del proyecto TANGO CONGO. Reconocer y exaltar el inmenso aporte de la cultura afroamericana a la música popular del continente.  

Notas

(1) Los bailes públicos fueron autorizados en La Habana en 1792

(2) Fiesta vespertina o nocturna con música y baile

(3) La célula tango es el tango congo

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