Skip to main content

TANGO CONGO y sus descendientes

Comenzaré con esta publicación a develar los nombres de mis descendientes: hijos, nietos, bisnietos y hasta tataranietos regados por todo el continente americano. En cada lugar que toqué, dejé mi savia rítmica.
No lo haré de manera temporalmente lineal, sino de forma atemporal. Al fin y al cabo todos mis descendientes musicales aún hacen bailar a mucha gente, una y otra vez, a pesar del tiempo en que llegaron al mundo durante los últimos dos siglos.


El ragtime y el tango argentino

Scott Joplin. The Entertainer, 1902

Utilizaré, para contarles la historia de mis descendientes, trabajos de especialistas que abordan ideas bastantes claras y comprobables por la gente común. Quiero llegar a todos. No sólo al académico, al músico, al intelectual. Para llegar hasta hoy ha sido la gente de pueblo la que me aplaudió, me solicitó y me siguió. Casi siempre sin saber de mi existencia, los bailadores -según dice la historia desde muy temprano el siglo XIX, eran ellos los que contribuían a que los ritmos populares se pusieran de moda y los hacían famosos con sus peticiones in situ- me han traído hasta aquí. Por ello mi reconocimiento y gratitud al hombre humilde, sencillo y casi siempre olvidado, en el cual me siento representado y al cual dedico este trabajo.

                      Angel Gregorio Villoldo. El negro alegre, 1909

El artículo que les dejaré esta vez -Tango y Ragtime, un paralelo en el tiempo y a la distancia-, del compositor, crítico y musicólogo argentino Pompeyo Camps, analiza los paralelos temporales, conceptuales y sociales entre estos dos géneros musicales. Uno al norte, el ragtime y otro al sur, el tango argentino. Dos de mis afamados descendientes que reciben, de uno de mis hijos -la habanera-, la base rítmica que los distingue.


 
Habaneras de hoy

Ya les había contado, en anterior artículo, de mis andanzas por medio mundo encaramado en la habanera. Esta variante cantada de la contradanza cubana, o danza habanera -hay un fino hilo que separa las estructuras musicales de la música criolla que comienza a elaborarse en los inicios del siglo XIX en La Habana- fue la primera expresión musical cubana en internacionalizarse. De ahí sus largos e incontables viajes por Europa y América en todo el siglo XIX. Y por el mundo entero durante el siglo XX. Hoy, la habanera, es conservada, cantada y reverenciada, con sus transformaciones y adaptaciones a través del tiempo, en muchas partes de la península ibérica. Lugar donde llegó, a mediados del siglo XIX, en compañía del compositor vasco Sebastián Iradier.

Comments

Popular posts from this blog

El ritmo de tango, o habanera, en la música clásica

En tiempos de internet, donde el afán por el conocimiento te puede llevar por caminos trillados, confusos o equivocados, hay que aprender a extraer la información de la manera más profesional posible. Hay seudo-verdades que se vienen arrastrando desde hace siglos. En el caso que nos ocupa, una variedad nada despreciable de equivocaciones: históricas, racistas, sociales, políticas, culturales, están inmersas en su poderoso caudal en relación a una de las células rítmicas que más ha influido en la cultura popular musical y bailable del continente americano: tango congo.
Mostraremos, a partir de trabajos publicados en diferentes épocas, los deslices y equivocaciones, intencionados o no, acerca de tango congo. El de hoy, Imágenes de España en la música de Debussy, es una monografía presentada por Paloma Otaola González a la Universidad Jean-Moulin Lyon 3. 
Trabajos como este confunden a los no entendidos sobre el tema, pues no aclaran con exactitud los términos musicales con los que elabora…

La primera habanera descubierta

El amor en el baile .Con este título se publicó lo que los musicólogos e investigadores han reconocido como la primera habanera escrita. Apareció en el periódico literario habanero La Prensa, un 13 de noviembre de 1842. Los versos, expresamente creados para cantarlos en una contradanza por primera vez, dicen así:
Yo soy niña, soy bonita
Y el pesar no conocí;
Yo soy niña, soy bonita,
Y el pesar no conocí. Pero anoche, ¡ay mamita!, Yo no se lo que sentí. Mi corazón latió así... ¡Ay!, yo creo se agita Porque el amor entró en mi. Mamita, sí, mamita, sí. No lo dudes, él palpita Porque el amor entró en mi. Mamita, sí, mamita, sí. No lo dudes, él palpita Porque el amor entró en mi. Porque el amor entró en mi.

En el periódico se habla de que fueron creados y cantados al compás de la música en 1841, unos meses antes de darse a conocer la noticia. Pero lo más importante que sucedió ese día, en uno de los salones del café La Lonja situado en la calle O´Reilly y a un costado del Palacio de los Capitanes Generales,…

Long and fruitful musical relationship. Cuba and the United States. First exchange

Louis Moreau Gottschalk and Manuel Saumell

This month marks the 143 anniversary of the death of Manuel Saumell, important Cuban composer and pianist, the Father of cuban quadrilles.Louis Moreau Gottshalk, who died in Rio de Janeiro, was one of the most important American musicians of his time and a pioneer in America in the use and mix of popular music in classical music.They had met in 1854 in Havana, on the first trip of the three that were made to Cuba, to seal a friendship that led to the first documented musical exchange between the music of both countries.A mid-nineteenth century Havana and New Orleans were the cities of greater cultural exchange and trade in the area. Their sugar industries were very connected to each other and Gottschalk, who had just arrived from his European training full of recommendations to the authorities of the island, made ​​his entrance to a city that boasted of receiving the best shows coming out of European borders.

Within days he met the most importa…